
Intel tampoco se salva de la crisis y anuncia que cerrará varias de sus fábricas más antiguas, llevandose consigo por delante a 5000 - 6000 trabajadores que tendrán que ser despedidos, que suponen un 6% - 7% del total de su plantilla total ,debido a una clara bajada en la demanda de procesadores en el mercado, según afirma la compañía.
El recorte de puestos de trabajo será suficiente para aguantar la recesión del mercado según expresa con optimismo Intel. Con una bajada del 90% en el último trimestre de ventas y una menor demanda por parte de los ensambladores de ordenadores, las medidas obtadas serán recortar gastos y mejorar la utilización de sus fábricas.





